Imola es un lugar de culto para los entusiastas del automotor. Una pista veloz, difícil y muy técnica que siempre ha ayudado a separar a los buenos de las leyendas, tanto en conductores como en máquinas. El circuito ha hecho que los conductores afilen sus colmillos, un lugar donde las victorias mas sublimes y las tragedias más desgarradoras han visto la luz del día. En el valle de Emilia Romagna se encuentra el lugar que le ha dado tanto al mundo automotriz, y en particular a Pagani.

Bautizado con el nombre de la célebre pista donde fue desarrollado y probado hasta afinar cada detalle, el nuevo Pagani Imola es un hyperdeportivo con un temperamento más cercano al circuito que a la calle. Una edición ultra-limitada de solo 5 piezas asegura su condición de tesoro codiciado en el garaje de cualquier coleccionista que esté interesado en la mas absoluta exclusividad.

Un gran salto hacia adelante en términos de tecnología y progreso científico para la casa Pagani Automobili, el Pagani Imola es un vehículo-laboratorio donde impresionantes innovaciones han sido probadas, refinadas e implementadas con maestría.

La experimentación es una parte esencial de la filosofía Pagani, y su desarrollo desde las pruebas realizadas con el Zonda R en 2008 ha resultado invaluable a la hora de crear soluciones que se adaptan a las condiciones más extremas, cualidad esencial para un deportivo que empuja los limites de lo que es posible sobre cuatro ruedas.


Diseñado desde el primer trazo para ser una extensión natural de su propietario, se buscó que el conductor se encontrara sorprendido, emocionado pero siempre en control. La tecnología aerodinámica que forma parte del ADN del Pagani Imola resulta evidente en tres funcionalidades clave. El contorno general del chasis, la aerodinámica interna y los detalles externos como las aletas y deflectores. Dejando a un lado la elegancia, Horacio Pagani, diseñador en jefe y fundador de la marca s enfocó en la más exquisita eficiencia, buscando el mismo enfoque obsesivo por el desempeño que uno encontraría en un vehículo F1. Si bien los elementos implementados pueden detraer ligeramente de una forma más pulida, se compensan enormemente en el desempeño sobre la pista, lugar donde una milésima de segundo eliminada de la vuelta puede ser la diferencia entre un trofeo o una desilusión.


El Pagani Imola utiliza un sistema de aerodinámica activa del mundo, estrenado en el Huayra por primera vez en un vehículo de calle. Esto significa que los alerones del Imola reaccionan de acuerdo a las circunstancias de manejo dinámicamente y de una manera inmediata, e inclusive, recordando más a un aparato volador que un automóvil, durante el frenado.

Un sistema de amortiguación activa y controlada electrónicamente permite maniobras increíbles dando toda otra dimensión de control al conductor al tomar una curva o frenar de emergencia. El sistema SMART GAS reduce el tiempo de los cambios y acentúa las características de vehículo de carreras del Imola, mientras que la suspensión variable también se comporta de manera inteligente y automática para transferir el poder de 1100 Nm de torque de la máquina al asfalto.


La misión obsesiva por la perfección y la atención al más mínimo detalle ha llevado a la marca a alcanzar niveles sorprendentes en la búsqueda de la reducción del peso del Imola, demostrado por la tecnología Acquarello Light, un sistema exclusivo de pintura que representa la punta de lanza en la industria, y que permite reducir el peso de la pintura en 5kg sin perder la riqueza, brillo y profundidad del acabado.

Un laboratorio de tecnología de avanzada, un homenaje a la ingeniería automovilística llevada al limite, así como una verdadera bestia de competición hacen del Pagani Imola un merecido miembro del mundo de los hyper-deportivos capaces de incrementar el ritmo cardíaco de cualquier conductor que pose sus manos sobre el volante.