One&only Mandarina private homes

 

Rodeado por la belleza tropical de la sierra de nayarit, a menos de una hora de Puerto Vallarta, se encuentran las viviendas privadas de Mandarina, Rosewood mandarina y el club ecuestre y de golf Mandarina. Encallado en la selva a lo largo de una diáfana playa junto a la cordillera de la sierra de Vallejo se asienta el más exclusivo lujo diseñado para experimentar la naturaleza como se debe, en primera fila.



Alrededor de vistas de montañas exuberantes y las lozanas olas del océano pacífico, las residencias privadas Mandarina son una increíble colección de 54 villas ultra privadas, de las primeras propiedades de su tipo en el mundo entero. El proyecto es más un lugar de ensueño que un desarrollo de bienes raíces. Al llegar a Mandarina, lo primero que nos recibe es una riqueza de biodiversidad que se desborda de las cordilleras volcánicas engalanadas por una extensión de paradisiacas playas privadas. A un costado de este espectacular espacio se desarrollará el decadente aunque discreto Rosewood Mandarina Resort. Un lugar donde los huéspedes podrán disfrutar de un club equestre, un club de polo de calidad mundial, un spa inspirado en una esencia natural y el Cañaban Beach Club donde se enmarca una lujosa y pintoresca piscina.

La visión del desarrollo siempre ha sido un lugar no solo de naturaleza en su estado más puro, también un sitio de conectividad entre ambos mundos. Entre algunos de los rostros familiares que ya se han comprometido con la experiencia Mandarina se encuentra Mark Melancon, el pitcher de los San Francisco Giants, que ha comenzado a compartir los planos de su residencia privada. La opción de conectar con destacados habitantes contrasta con la intensa privacidad que distingue a las villas del proyecto, no en menor medida debido a las distancias entre casa y casa que el terreno permite. La sofisticada infraestructura y el diseño y estética de alta calidad fue concebida por el arquitecto estadounidense Rick Joy, quien es reconocido mundialmente pro sus diseños y creaciones. Las 54 viviendas serán hechas a la medida con la asistencia de un equipo distinguido de diseño que abocará todos sus talentos y recursos para hacer realidad los entornos de ensueño de sus afortunados clientes.

Cada villa cuenta con un espacio de entre 5,000 a 11,000 pies cuadrados de espacio interior para hacer realidad los más extravagantes deseos de interiorismo, complementados con extensiones de 8,000 pies cuadrados de espacio exterior. Los diseños holísticos se mezclan con un plano general de baja densidad y un enfoque arquitectónico que permite a la naturaleza marcar la pauta y dirigir el flujo de los espacios. Cada día se vuelve una aventura que se despliega ante el habitante, donde el diseño se vuelve un instrumento para enmarcar las experiencias y contener la fantasía, anclada a una tierra exótica.


El proyecto Mandarina no solo permite el máximo lujo y elegancia en un entorno reminiscente del jardín del eden, también es un desarrollo que está fuertemente inspirado y compuesto por una consciencia ecológica de primera. Desde el sistema de purificación de agua, pasando por el transporte ecológico y la construcción intencionada de caminos angostos para no irrumpir innecesariamente en la virginal selva, hasta los materiales seleccionados para la construcción, todos ellos de origen nacional y las paredes de estuco que preservan los tonos naturales de los arboles y la arcilla local, las viviendas privadas Mandarina son uno de los proyectos residenciales más emocionantes del 2020, y sin duda una inversión de valor, tanto para sus inquilinos como para la zona donde se construye este impactante recinto a la naturaleza habitada con gusto y exclusividad.