Un absoluto derroche de elegancia. Así podría describirse este vehículo de Bugatti al cual parece que le quedan cortos todos los superlativos. Develado como la gran sorpresa del Geneva Motor Show de 2019, y con motivo de la conmemoración de los 110 años de Bugatti y su identidad francesa, la compañía ha vertido todos sus esfuerzos en sorprender al mundo automotriz con esta joya de la ingeniería y el diseño.


¨La voiture noire” es un homenaje directo a el legendario gran turismo Bugatti Type 57 SC Atlantic fabricado en la década de los 30s. Un modelo único que presume de ser el auto más costoso del mundo, con la exhorbitante cifra de los €11 millones de euros. Con esta producción una vez más Bugatti demuestra que están comprometidos con fabricar los más elegantes y exclusivos vehículos en el competido rubro de los hyper-deportivos de altísima gama.



El asombroso auto de dos puertas esta magistralmente esculpido con particular garbo gracias a el uso de fibra de carbono negra. El nombre tiene particular resonancia en la mitología del mundo automotor ya que fue el hijo de Ettore Buggati, Jean, el que desarrolló y condujo uno de los únicos cuarto Type 57 SC Atlantic´s jamás producidos. El llamaba a este vehículo “La voiture Noire” (El auto negro en francés) el cual desapareció misteriosamente antes de que estallara la segunda guerra mundial. Una de las grandes incógnitas de la historia de la industria y una pieza que de ser encontrada tendría un valor incalculable. Más allá de ser un tributo al Atlantic de antaño, se rinde homenaje a la larga tradición de Francia y del trabajo creativo de Jean Bugatti, a la vez que integra tecnología de punta y lujo extremo a un vehículo decididamente enmarcado en el siglo XXI.


El poder bajo el cofre de esta máquina de sueños no se queda atrás y hace justicia a las expectativas que su hermoso diseño evoca. 16 cilindros de 8 litros producen una potencia de 1,103 kW/1,500 ps. El espécimen, del cual solo se ha fabricado una única e irrepetible unidad ya ha sido comprado por un coleccionista y ha cimentado la tradición de la casa Bugatti en la producción de lo mejor y más poderoso del mundo de los vehículos deportivos de lujo, haciendo justicia a el lema de Ettore Bugatti que rezaba: “Si es comparable, ya no es un Bugatti”.